El gobierno proyectaba un incremento promedio de 5,9% para este año, pero el informe revela que el consumo solo crecería 2,7% durante este ejercicio.

Un crecimiento de la demanda eléctrica de 2,7% para este año proyecta un estudio del Centro de Despacho Económico de Carga del Sistema Interconectado Central (CDEC-SIC), encargado a Quiroz y Asociados. El porcentaje es poco menos de la mitad del 5,9% que esperaba la Comisión Nacional de Energía (CNE).

La demanda eléctrica está directamente relacionada con el incremento económico. Es decir, estas estimaciones son un reflejo de los pronósticos de crecimiento que se prevén para Chile durante los próximos años, explican desde el CDEC-SIC. El estudio revela que la demanda, si bien repuntará levemente entre 2018 y 2020, exhibirá una baja continua al menos a 2035, cuando el crecimiento solo alcanzaría 1,8% (infografía).

Según explica el documento, cuando los países llegan a una etapa de desarrollo más avanzado, el consumo eléctrico tiende a estancarse o incluso a ser progresivamente menor. Lo mismo en la industria, donde a partir de mayores ingresos ocurren también giros hacia tecnologías más eficientes, así como cambios en el enfoque productivo de las economías. Conforme estas se desarrollan son más intensivas en sectores menos demandantes de energía, como ocurre en el rubro de servicios. «La relación entre consumo eléctrico per cápita y producto per cápita es una de carácter positivo, pero de senda decreciente», explica el informe del CDEC-SIC.

Fuentes del sector indican que parte importante de la caída de la demanda eléctrica se explica por el ciclo bajo que enfrenta el sector minero, dado que es uno de los principales consumidores de electricidad del país.

Factores que inciden

El documento analiza también el efecto que podría tener sobre la demanda la eficiencia energética, los autos eléctricos, y la autogeneración.

Sobre el primer punto, el análisis concluye que es de esperar que la demanda aumente cada vez menos con el ingreso, y podría llegar a tasas de 1,3% en 2050. Sin embargo, la participación de autos eléctricos podría fluctuar entre 7% y 11% en el parque automotor, lo que podría elevar en 5,5% la demanda proyectada sin esta tecnología.

Respecto de la autogeneración, el estudio indica que no parece probable que adquiera una gran relevancia, dado que las ERNC han aumentado considerablemente en el país y gozan de economías de escala. Por ello, esta tecnología a nivel de usuario sería poco rentable.

Antonia Eyzaguirre A.
Economía y Negocios
El Mercurio