El único factor sorpresa que explica su actual nivel en torno a los $630 es la fortaleza del dólar global, señala.

El tipo de cambio actual, que se ha mantenido últimamente en alrededor de $630 por dólar, ha sido marcado por una sorpresiva alza del dólar global, dijo el economista Jorge Quiroz. No obstante, indicó que si bien en el corto plazo se ve un dólar fuerte, las condiciones de crecimiento de la economía chilena y un precio del cobre al alza hacen más probable una tendencia a la baja en el tipo de cambio. Su proyección es que el PIB crecerá más de 4% en 2018, en comparación a una expansión de 3,9% prevista para la economía mundial.

“Claramente, vemos una recuperación económica muy fuerte”, señaló el economista, lo que atribuyó a diversos factores. Entre ellos, al mejoramiento de las expectativas y en la percepción de negocios. Estimó que el gasto interno crecerá este año en un 5% y la inversión también aumentaría en un 5%, números que en definitiva le arrojan una proyección de crecimiento del PIB de entre 4,5% y 4,6% para 2018.

Subrayó que para efectos del tipo de cambio, hoy día son claves el crecimiento económico local e internacional y el precio del cobre. En el primer trimestre, la cotización del metal rojo alcanzó a US$ 3,16 la libra, frente a US$ 2,65 en igual período del año anterior. Quiroz no descarta que alcance un nivel de US$ 3,5 la libra, dado el déficit en la producción mundial de cobre hacia adelante y el estreno de la reforma laboral sin reemplazo en caso de huelga. Tres cuartos de la producción nacional o un quinto de la mundial entrará en negociación colectiva este año, y el precio ha reaccionado a un eventual conflicto en Escondida, acotó. “Cuando sube el precio del cobre, cae el tipo de cambio”, dijo. Sin la sorpresiva alza del dólar global, el tipo de cambio estaría en $590, agregó.

En su intervención en el seminario organizado por la SNA y “El Mercurio”, Quiroz apuntó a factores favorables para la agricultura chilena derivados de las megatendencias asociadas al aumento de la población y del comercio mundial por sobre lo que crece la economía internacional. Comentó que esto abre enormes oportunidades al mercado de los alimentos, en el que Chile está bien posicionado, e instó a los agricultores a “no dormirse en los laureles” y a renovar sus esfuerzos de competitividad. También destacó las auspiciosas proyecciones de la economía internacional, pero alertó sobre la tendencia al alza de las tasas de largo plazo en EE.UU. y la eventual corrección en la relación precio/utilidad de los activos.

Crecimiento
Con aumentos de 5% en el gasto interno e inversión, el crecimiento del PIB 2018 alcanzaría a 4,5%.