Economía y Negocios
El Mercurio

Un crecimiento económico de 1,6% este año y una inflación cercana o superior a 4% forman parte de las proyecciones que acaba de presentar.

Este es el período en que anualmente el economista Jorge Quiroz, socio de Quiroz & Asociados, presenta sus proyecciones para distintos clientes, especialmente del sector bancario. En 2015 estimó que la economía crecería 2,5% frente a un 3% del Banco Central y terminó expandiéndose un 2,1%. Sin embargo, reconoce que no acertó al esperar muy pronto una recuperación del precio del cobre, y tampoco al tipo de cambio.
-¿Qué proyecta para 2016?

«Nuestro cálculo puntual nos da estimaciones para el PIB en torno a 1,6%; consumo de hogares 1,6%; la inversión algo parecido a cero y consumo de gobierno 4,5%. Las cifras del Banco Central del primer trimestre nos dejan bastante cerca. Revelan una caída de inventarios y la sorpresa positiva está en las exportaciones y las importaciones. Menores importaciones tienen que ver con que consumo e inversión crecen poco».

-¿A la caída de los inventarios no suele suceder un aumento en la producción?

«Los inventarios pueden disminuir porque subieron las ventas y, por tanto, la empresa tiene que aumentar la producción. O bien porque las ventas están bajas y la empresa no quiere quedar sobrestockeada, en cuyo caso se trata de una decisión consciente. Los números reflejan que la caída de inventarios fue consciente y reflejo de expectativas adversas».

-¿Qué está detrás de las expectativas adversas?

«No podemos dejar de mencionar la incertidumbre generada; primero, por una reforma tributaria que tuvo que ser reformada dos veces y, luego, por la dilatada discusión, que aún no sabemos cómo termina, del tema laboral. Después hay iniciativas legales que no prosperaron, como los estacionamientos gratis y ahora viene toda la discusión del proceso constituyente, donde algunas personas han dicho que no se tocará el derecho de propiedad, pero nadie puede asegurarlo».

«Sin embargo, otro factor está jugando un rol tremendamente importante, sobre todo en el proceso de inversión relativamente ralentizado que tenemos, y tiene que ver con la crisis que afecta a la primera línea de los líderes políticos tanto de Gobierno como de oposición y a la élite empresarial. Antes, cuando había algún problema que resolver, el Gobierno escuchaba al sector privado y después tomaba las medidas. Ahora nadie se atreve a dialogar. Eso ha dado lugar a que el poder local adquiera preeminencia sobre el poder central».

-¿En qué se expresa esa preeminencia del poder local?

«Por ejemplo, en proyectos energéticos como El Campesino (de Biobíogenera y EDF, en la 8ª Región). Cuando no se puede dialogar en forma directa, hay que descansar en ‘las instituciones’. Pero las instituciones no funcionan, el sistema de impacto ambiental -que se supone recoge iniciativas y preocupaciones de la comunidad y reparticiones públicas- no procesa nada, es un mero buzón. La capacidad del Ejecutivo para resolver problemas es nula y el poder está siendo tomado por archipiélagos de poder en Chile, por los cacicazgos. Se vio con la marea roja, donde sin fundamento científico se atribuyó el efecto en la pesca al tema de los salmones y eso dio lugar a la paralización de Chiloé».

-¿Qué piensa de los últimos movimientos sociales?

«Aunque algunos son genuinos y expresan la visión de una sociedad distinta, en su gran mayoría son movimientos que tratan de aplicar la fuerza y la coerción para obtener un interés particular. El de los taxis es la reacción de un gremio frente a la irrupción de una tecnología que amenaza su negocio (Uber). El de Chiloé, el lobby de un grupo de pescadores afectados por la marea roja para que les den un subsidio en cuyo monto no estaban de acuerdo con el Gobierno. Lo fregado es que quienes vienen con intención de hacer inversiones comenzarán a contar lo que significa desarrollar un proyecto importante en Chile. Un ejecutivo que tiene experiencia en Asia Central me decía que desarrollar un proyecto de inversión en Kazajistán es más fácil que hacerlo en Chile».

-¿Y cómo explica el aumento de la inversión extranjera?

«Hay que distinguir inversiones de compra de activos. Que alguien compre acciones de empresas ya instaladas tiene toda la racionalidad del mundo, porque de la misma forma que hay signos un poco alarmantes, hay que considerar que la economía es cíclica, al igual que la política, y, por un tema de probabilidades, las cosas tienen que mejorar. No es casualidad que el IPSA lleve acumulado en dólares casi un 12% de enero a la fecha. Es un buen minuto para tomar posición porque estamos en la mitad de un ciclo muy bajo».

»Antes, cuando había algún problema que resolver, el Gobierno escuchaba al sector privado y después tomaba las medidas. Ahora nadie se atreve a dialogar… Se empieza a desmoronar el poder central y a debilitar el régimen de autoridad que tradicionalmente existía en Chile».

»De la misma forma que hay signos un poco alarmantes, hay que considerar que la economía es cíclica, al igual que la política, y, por un tema de probabilidades, las cosas tienen que mejorar. Es un buen minuto para tomar posición (de activos) porque estamos en la mitad de un ciclo muy bajo».