Una visión crítica a la reforma propuesta al Código de Aguas es la que tiene el economista Jorge Quiroz.

“Ignora por completo el rol que ha tenido el mercado de aguas en el desarrollo nacional, las ganancias de eficiencia que ha permitido y la consecuencia virtuosa que representa un costo de oportunidad de mercado que envía las señales necesarias para que se asigne el recurso de agua del modo más eficiente posible, dentro de cada sector pero también entre sectores”.

En todo caso, reconoce que el sistema es perfectible. Este será el tema que el economista abordará en el seminario “Desafíos de las aguas en Chile: ¿Hacia dónde vamos?”, organizado por Clapes UC.

“En la reforma propuesta al Código, el derecho de aprovechamiento podría extinguirse, proceso que se partiría por iniciativa de un funcionario público, si el agua no ha sido ‘aprovechada’. La propuesta arranca del extremo opuesto a cómo hoy funciona el sistema. En el sistema actual, conforme la escasez del agua aumenta, aumenta el costo de oportunidad de la misma en el mercado, y actúa un mecanismo de mercado tendiente al mayor aprovechamiento, como de hecho hemos visto ha ocurrido a lo largo de los años: cada vez mayor eficiencia de riego”.

¿Coincide en que todo derecho está asociado a deberes?

-Es una frase bonita pero suena a metafísica. El sistema actual descansa sobre los precios. Si el agua escasea, sube su costo de oportunidad y aumenta el “lucro cesante” de quien no aproveche adecuadamente el agua – no se precisa de un policía público para ello. Agreguemos a eso que por la vía de la patente por no uso, otro sistema de precios, se castiga a quien pretenda mantener un derecho en el tiempo con fines meramente especulativos. Por otro lado, la obligatoriedad del registro resulta contraria a lo que ha sido la tradición en el mercado en Chile, donde existe un activo mercado de arriendo de agua por ejemplo, sin que se precise de registro para ello. Preferiría un sistema de incentivos para promover el registro, en vez de la amenaza de la pérdida del derecho.

¿Usted está de acuerdo que el derecho real, que es un derecho de aprovechamiento, se concede por el Estado para que un privado use las aguas?

-Usted pregunta si estoy de acuerdo en que el privado, que obtuvo un derecho de aprovechamiento de aguas, “no las aproveche”. Me parece que la pregunta tiene un supuesto, que existe un vasto no aprovechamiento de aguas, esto es, derechos que estarían allí descansando en el patrimonio de los propietarios sin ser aprovechados. Me parece que esa es una caricatura que no se condice con la realidad que me ha tocado múltiples veces observar en el sector agrícola, minero, sanitario y otros. Basta ver las impresionantes cifras de crecimiento agrícola exportador en las últimas décadas, y las igualmente impresionantes cifras de crecimiento minero para concluir que los recursos de agua sí se aprovechan. Y no porque la ley los obligue: es el mercado con las señales de escasez a que ya he hecho referencia lo que explica este resultado. Lo que sí ocurre, es que muchos pequeños agricultores, por falta de capital y capacitación, tienen problemas de agua que se derivan de mala mantención de canales y escasa eficiencia de riego. Paradójicamente, si hay problemas de aprovechamiento efectivo y eficiente de los derechos, estos ocurren a nivel de pequeños agricultores, que son los, paradójicamente, potenciales beneficiarios de la iniciativa que está en la Cámara.