Quiroz & Asociados: “Próximas licitaciones también serán cubiertas en su mayor parte por nuevos proyectos ERNC”

Analista sostiene que centrales en base a gas tendrán dificil escenario de competencia en subastas eléctricas.

Un panorama de alta competencia, donde es poco probable que tecnologías convencionales como el gas natural tengan espacio para ingresar con nuevos proyectos, mostrarán las próximas licitaciones de suministro eléctrico programadas entre 2017 y 2019.

Así lo estima Felipe Givovich, socio de Quiroz & Asociados, que advierte que debido al acelerado cambio tecnológico y la baja de precios que ha tenido el segmento de las Energías Renovables No Convencionales, centrales que operan con combustibles fósiles, como el gas natural, no lograrán en el futuro acercarse a los precios que pueden ofrecer los desarrolladores eólicos o solares.

“Las ERNC han demostrado que son competitivas respecto a otras tecnologías. No hay energía convencional, como las centrales a gas, que pueda competir con estos precios”, sostiene.

Según Givovich, los precios ofrecidos por los nuevos desarrolladores ERNC que ingresarán al mercado local tras la licitación de la semana pasada, muestran que la industria espera seguir rebajando los costos de estas tecnologías -principalmente eólicas y solares-, por lo que en los futuros procesos es probable que se adjudiquen una porción relevante de los contratos que la autoridad subastará.

“En los procesos que quedan de aquí al 2020, creo que toda la energía nueva será una mezcla de ERNC -en su mayor parte- y actores locales”, sostiene.

La Comisión Nacional de Energía (CNE) tiene previsto realizar tres procesos de licitaciones de suministro para clientes regulados entre 2017 y 2019, en los que se subastarán del orden de 19.800 GWh en contratos a 20 años plazo, los que entrarán en vigencia entre 2023 y 2025.

Renegociar contratos

Otro fenómeno que experimentará el sistema eléctrico local será- según el analista- la mayor volatilidad de los costos marginales, los que deberán adecuarse a la intermitencia de las nuevas tecnologías, el punto débil que los generadores tradicionales sostienen es una de las principales complicaciones que ofrece el abastecimiento con centrales eólicas y solares. Acá indica que las proyecciones apuntan a que en los próximos cuatro años, el costo marginal promediará US$ 40 por MWh.

“Va a tener que haber un ajuste en los modelos de monitoreo una vez que los sistemas estén interconectados, por ejemplo en el caso de los modelos que se usan para el viento. Hoy no veo problemas, pero estos se van a generar en el futuro”, sostiene.

Una consecuencia directa de las licitaciones será que las generadoras probablemente se vean obligadas a renegociar sus contratos con sus actuales clientes, debido a las señales de precio que se dieron en el proceso recién adjudicado.

“En el caso de la crisis del gas argentino, el mercado demoró entre cuatro y cinco años en ajustar los contratos a la nueva realidad. Creo que aquí pasará lo mismo, y que las generadoras enfrentarán una gran presión por parte de los clientes para revisar los acuerdos”, sostiene.

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