“El rango superior del Banco Central está en el terreno de la ciencia ficción y el terreno donde se mueve el ministro Arenas está en el rango de la literatura fantástica”, dice.

«Vamos caminando tranquilamente para tener un PIB el primer semestre de 2% o menos, totalmente fuera del rango del Banco Central, entre 2,5% y 3,5%», grafica el economista Jorge Quiroz.

Por lo mismo, al experto de Quiroz y Asociados no le sorprenden las últimas cifras de actividad. Argumenta que de los tres componentes del PIB -consumo, inversión y gasto de gobierno-, lo único que crece es el gasto fiscal, a lo que se suma un sector externo que se ha recuperado moderadamente pese a contar con un tipo de cambio favorable.

Y advierte que hay un problema más a la hora de configurar la cifra de actividad. «Hay que tener mucho cuidado porque lo que más sube son los servicios y los servicios desde el punto de vista de las Cuentas Nacionales son súper difíciles de medir y de estimar, porque influye la calidad».

– ¿Podremos alcanzar un crecimiento sobre 3% este año?
– Si hemos de creerle a la gente que dice que vamos a ir de menos a más y vamos a terminar el año con 3,5% imagínese. Con el primer semestre en 2%, el período siguiente tendría que crecer un 5%.

– Los números simplemente no alcanzan…
– El rango superior del Banco Central está en el terreno de la ciencia ficción y el terreno donde se mueve el ministro Arenas está en el rango de la literatura fantástica.
Y lo que es peor, es que nos estamos gastando todas las reservas que venían de antes, el gobierno partió con un crédito hacia el resto del mundo de US$ 20.000 millones y vamos a terminar con
US$ 5.000 millones.
Y cuando se junten a mitad de año los expertos, por mucho que sean nombrados a dedo, me va a costar creer que el PIB potencial va a estar arriba del 3,5%. Si el PIB potencial no está arriba del 3,5% con la economía creciendo al 2% y la recaudación creciendo incluso menos que el 2%, vamos a tener un problema serio de regla fiscal.
El gobierno va a tener que reconocer que la meta que se puso de alcanzar el equilibrio fiscal estructural es un meta imposible, vamos a toparnos con los techos constitucionales de endeudamiento y el 2016 el gobierno va a tener muchísima menos maniobra para afectar la demanda agregada de la que ha tenido hoy día.

– ¿Cuál es su estimación de PIB para este año?
– Siempre he pensado que el año, con suerte, lo vamos a cerrar entre 2% y 2,5%, dándole algo de crédito a la recuperación, que para ser franco -y con la mano en el corazón-, no la veo por ninguna parte.

– Entonces, ¿desde su punto de vista nunca han existido brotes verdes en la economía?
– Esa es una imaginación. ¿Dónde están los brotes verdes? Nunca existieron, es propaganda. A mí me cuesta creer que en un país educado como Chile la gente se haya comido esa propaganda.
¿Por qué se sorprenden ahora? Cuando el año pasado se dijo que la reforma tributaria iba a afectar la inversión, cuando después se advirtió que con la reforma laboral -que se está haciendo- se va a afectar la inversión. Y ahora se ha planteado que si se va a recorrer todo Chile preguntando a Pedro, Juan y Diego cómo quieren que sea la Constitución de la República, todos los que invierten se van a detener.
Y a eso agréguele que el desempleo está creciendo menos. ¿Y por qué crece menos? Porque si usted ve las estadísticas, parece que el INE hizo unos pases mágicos y ahora hay muchos más inactivos que antes, de repente aparecieron 270.000 inactivos. Y a raíz de esto, el dato de desempleo del INE se separó de la cifra de la Universidad de Chile, que siempre habían estado alineados. El verdadero desempleo debiese estar cerca del 7%.

– ¿Las proyecciones se tendrán que moderar también para 2016?
– Si con el 10% de incremento del gasto público, este año vamos a crecer entre 2% y 2,5%, con suerte, el próximo año vamos a crecer menos de 2%. Y como los inversionistas no son tontos, todas las inversiones están siendo pensadas dos veces, porque si yo pongo una piedra para hacer un edificio ahora, lo voy a estar vendiendo recién en septiembre del año que viene.